Consejos para Universitarios

Detección de plagio en textos académicos

El plagio es una de las conductas más graves que puede cometer una persona dentro del contexto académico, pues sus implicaciones no solo son sanciones disciplinarias, sino que constituyen un delito en diversos Estados, como en Colombia (Art. 270, Ley 599 de 2000). Por lo tanto, en este post te contamos cómo en Munditareas hemos afrontado el gran reto de redactar protegiendo los derechos de distintos autores y fuentes bibliográficas, al mismo tiempo que se protegen las ideas propias, reconociendo cuáles son las principales características, generalidades y prevención frente a la detección del plagio en textos académicos.

¿Qué es el plagio?

El plagio se establece como una reproducción de materiales inéditos o publicados, sin la autorización de su autor, con el propósito –tradicionalmente– de atribuirse su autoría. Es decir que quien toma indiscriminadamente información de un artículo científico, una página web, una tesis de grado o un libro, y la transcribe de forma literal dentro de su propio texto sin atribuir el reconocimiento al verdadero autor, está cometiendo plagio. Lo mismo ocurre si se toma una idea de forma específica y no se cita su fuente.

¿Suena abusivo, cierto? Sin embargo, debemos tener muy presente las formas en las que podemos incurrir en el plagio:

  • Presentar al profesor un trabajo exactamente igual a otro publicado con anterioridad por otro autor.
  • Parafrasear texto o ideas de otro autor sin darle el crédito.
  • Copiar fragmentos de un trabajo propio que fue publicado anteriormente. A esto se le conoce como Autoplagio.
  • Copiar imágenes, gráficos, audio, vídeo, contenido multimedia en general, sin citar o dar crédito al autor.

Plagio en la vida académica

Sí, es cierto que el plagio es un problema dentro de la vida académica de muchos estudiantes universitarios, y que además tiene impactos serios sobre otros campos de la vida. Por eso, es importante conocer la forma adecuada de detectar el plagio y determinar cuándo se está ante un delito o cuándo se está ante una interpretación equivocada y arbitraria de un trabajo escrito.

En primer lugar, es importante manejar el asunto con mucha calma y responsabilidad. Más de la mitad de las sospechas de plagio pueden ser producto de errores de interpretación sobre las citas, por eso queremos darte algunos consejos para que no te dejes engañar, especialmente de quienes puedan acusarte.

Debido a que el plagio es algo muy común en contextos académicos, diversos desarrolladores y empresas han creado herramientas de detección como aplicaciones y softwares para detectar el plagio y determinar el grado de originalidad de un documento.

Algunos de las herramientas más conocidas son:

En Munditareas preferimos y usamos siempre PlagScan para revisar todos nuestros trabajos y dar garantía de originalidad.

Las herramientas de detección de plagio no son perfectas

La utilidad de estas herramientas de detección de plagio en textos académicos puede ser una ventaja en las manos adecuadas, pero si son usados de forma arbitraria o irracional por docentes, directivos, investigadores y jurados de grado, pueden causar graves perjuicios en la reputación académica de los estudiantes, e incluso, afectar de forma indebida sus calificaciones.

Es importante tener en consideración que las herramientas de detección de plagio normalmente se orientan a la identificación de similitudes entre un documento y la información contenida en la web, empleando diversos buscadores como Google.

Con base en estas similitudes y la cantidad de palabras del texto que hayas cargado al sistema, el programa determinará un porcentaje de similitud o un porcentaje de “plagio”. Sin embargo, el problema de estos softwares se presenta cuando los docentes no tienen conocimientos adecuados sobre su uso, no determinan el fundamento de los porcentajes de éste y, por lo tanto, terminan inculpando de forma arbitraria a estudiantes que procuraron un adecuado margen de citación.

Es necesario aclarar que estas herramientas de detección dan como resultado de sus análisis, un documento PDF –o en línea–, que contiene el texto del trabajo analizado y resalta con diversos colores los fragmentos de texto en los que encontró similitud alguna con alguna fuente de la web. Además, generalmente tiene escrito el porcentaje (%) de similitud total que cuantifica la cantidad de palabras que ha detectado respecto a la cantidad total de palabras que contiene el trabajo o documento analizado.

Mostramos un ejemplo de ello, con un análisis realizado a través de PlagScan:

Ejemplo de detección de plagio en textos académicos por PlagScan

¿Qué hacer cuando me acusan de plagio?

Primero que todo, debes verificar que los fragmentos hallados como plagio, coincida literalmente con la que se encuentra en línea. Por lo general las herramientas de detección contienen los enlaces o links de la fuente en línea donde ha encontrado la similitud.

Además, es importante que revises si esta fuente la incluiste en el listado de referencias bibliográficas. En ocasiones, por diversos motivos como el afán y la falta de planeación para redactar de manera efectiva, hacen que olvides incluir la cita dentro del párrafo donde has incluido textualmente o has parafraseado la idea de otro autor. Sin embargo, si incluiste correctamente la referencia según el estilo solicitado para el documento (APA, Icontec, Vancouver, IEEE), será una señal de que fallaste solo en las reglas de citación. Corrige de inmediato y revisa todo el documento para descartar más errores como esos.

Así mismo, es importante resaltar que algunos programas identifican palabras de uso común, por lo que arrojan informes irracionales, en los que términos como “todos”, “camino”, “hablar”, “psicología”, “el mundo jurídico”, “disciplina en Latino América” entre otras expresiones sin cohesión ni coherencia con ideas específicas de otros autores, terminan siendo interpretados como plagio.

Este tipo de bugs o errores de las herramientas de detección de plagio en textos académicos, puede exponerte al riesgo de ser sancionado o multado. Por lo tanto, si has tenido o tienes un caso como estos, lo primero es mantener la calma para poder hablar de forma acertada con tu profesor o tutor. Debes tratar de demostrar con evidencia el error en la detección y explicarle detalladamente a tu profesor, las causas del mismo.

Mi profesor no me escucha y me sigue acusando de plagio injustamente…

Si después de acercarte a tu profesor para aclarar los errores y aciertos del informe arrojado por la herramienta de detección de plagio, no has logrado aclarar tu situación, lo mejor será que exijas una segunda calificación con otro profesor, una persona superior dentro de tu programa académico. Si estás en la universidad, acude a tu decano o jefe de programa, seguramente tendrás todo su respaldo.

¿Cómo puedo evitar cometer plagio?

Te recomendamos hacer revisiones constantes en alguna de las herramientas de detección de plagio gratuitas que referenciamos anteriormente. Algunas de ellas permiten revisar documentos de hasta 2,000 palabras, otras, por el contrario, permiten hacerlo con fragmentos de 200 a 300 palabras. Por lo tanto, a medida que vas redactando tus textos académicos procura analizarlos para determinar en qué grado de similitud te encuentras con la información que se encuentra en la web.

Así mismo, es primordial que apliques adecuadamente el estilo de referencias y citas que te hayan exigido. Los más usados en el contexto académico son las normas APA, VANCOUVER y IEEE. En Colombia tenemos la norma ICONTEC del Instituto Colombiano de Normas Técnicas y Certificación.

Finalmente, te recordamos que tienes a tu disposición la asesoría y asistencia de Munditareas ya que esta no constituye delito, y que la autoría de los documentos asistidos por contrato con nosotros, siempre será tuya. No dejes que tu vida académica se vea frustrada; oriéntate, conserva la calma y exige siempre tus derechos frente a casos de detección de plagio en textos académicos.

Por, Johan Andrés Benavides

Asesor Munditareas

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